
Ambos centros de acción canalizan aire frío del norte, como se observa en la fotografía de satélite, donde los tonos verdosos representan masas de aire cálido y los tonos azulados corresponden a masas de aire frío.

Este tiempo, propio del invierno, provoca temperaturas muy bajas y precipitaciones de nieve en los sistemas montañosos y en las zonas más elevadas, principalmente en la submeseta norte. En este caso, además, la existencia de la borrasca sobre el Mediterráneo, acarrea también abundantes precipitaciones (lluvias y nevadas) en el levante español.

