Ophrys tenthredinifera. Foto José Antonio Palomo |
Sin embargo, la polinización por insectos parece estar en riesgo. Según un estudio recientemente publicado, las poblaciones de abejas han disminuido en Europa un 25% entre 1985 y 2005, el 46% de las 68 especies de abejorros europeos está en declive y el 24% en peligro de extinción. También las poblaciones de mariposas de pradera se han reducido a la mitad, según la Agencia Europea de Medio Ambiente. Esta preocupante situación no sólo afecta a las especies de plantas silvestres, sino también a los cultivos, y por lo tanto a nuestra propia economía y alimentación. Las causas que están provocando este problema son la pérdida de hábitats, el impacto del cambio climático y las prácticas de la agricultura industrializada, como son los monocultivos y el uso intensivo de plaguicidas y herbicidas.
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Ophrys scolopax. Foto José Antonio Jiménez |
Las orquídeas europeas son plantas herbáceas de pequeño tamaño y vivaces, es decir, que la parte subterránea se mantiene viva durante varios años, mientras que la parte aérea se renueva anualmente, haciéndose visible por lo tanto solo durante unos meses, y floreciendo generalmente entre marzo y junio. Su nombre, empleado ya en el siglo IV a.C., deriva del griego orchis (testículo), haciendo referencia a los pseudotubérculos (parte subterránea y abultada de la que brotan las raíces) de las especies del género Orchis, cuya forma recuerda a dichos órganos masculinos. Las flores, generalmente situadas en la parte superior del tallo, que es recto y no ramificado, se disponen en influorescencias a modo de racimo o espiga. En muchas orquídeas uno de los pétalos de la flor, el labelo, presenta un peculiar desarrollo y, particularmente en las flores del género Ophrys, un asombroso parecido a las hembras de abejas, abejorros, avispas o arañas, atrayendo a los machos y facilitando así la polinización mediante el “engaño”.
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Orchis morio. Foto José Antonio Jiménez |
Cuando las temperaturas del verano agosten el campo, las orquídeas “desaparecerán”, entrando en fase de reposo y sobreviviendo gracias a las reservas de sus rizomas y pseudotubérculos. Es el momento, pues, durante estos meses de primavera, de pasear por nuestros campos y disfrutar de la observación y de la fotografía de las orquídeas, poniendo cuidado en no pisarlas y, por supuesto, no arrancarlas ni cortarlas, pues todas ellas son especies protegidas. La serapia verde (Serapias perez-chiscanoi) es la más vulnerable de las especies de orquídeas presentes en el entorno de La Zarza. Se trata de un endemismo ibérico, cuyos efectivos se encuentran casi íntegramente en la cuenca del Guadiana, y cuya existencia, junto con otras especies, ha justificado la reciente declaración de Sierra Utrera como Lugar de Interés Científico (LIC).
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Serapias parviflora. Foto José Antonio Jiménez |
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Serapias perez-chiscanoi. Foto José Antonio Jiménez |
ESPECIES DE ORQUÍDEAS PRESENTES
EN EL ENTORNO DE LA ZARZA
Himantoglossum robertianum
Ophrys fusca
Ophrys incubacea
Ophrys lutea
Ophrys scolopax
Ophrys speculum
Ophrys tenthredinifera
Orchis champagneuxii
Orchis collina
Orchis italica
Orchis morio
Orchis papilionacea
Serapias cordigera
Serapias lingua
Serapias parviflora
Serapias perez-chiscanoi
Artículo publicado en Hoy La Zarza.
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